Estar bien Ibero

Hacia una universidad incluyente

La discapacidad es un tema que recientemente ha tomado auge en el ámbito social de nuestro país. Es apenas en 1994 que en la política educativa mexicana, al igual que en el marco internacional, se dio prioridad a la educación reconociéndola como un derecho inalienable de todos los individuos sin importar su condición1.

Pero qué significa incluir. De acuerdo al Diccionario de la lengua española, la inclusión se refiere a la conexión o amistad de alguien con otra persona2. En sus sinónimos podemos encontrar palabras como comprender, contener, implicar. Es decir que la inclusión nos remite fundamentalmente a la relación con el otro, con nuestro semejante.

En este orden de ideas, el incluir a una persona con discapacidad en el espacio universitario no sólo significa la aceptación y reconocimiento de sus derechos, de adecuaciones curriculares y arquitectónicas, sino fundamentalmente en establecer y construir una relación con ella.

Desde esta perspectiva relacional, la inclusión sólo será posible si podemos mirar a la persona con discapacidad como Juan, Pedro, María, y no como el que tiene parálisis cerebral, la que usa silla de ruedas o el que tiene síndrome de Down. Romper mitos y paradigmas de la discapacidad que las hacen ver como personas con algún déficit, con una diferencia que más que reconocer, segrega y discrimina.

Siguiendo al investigador argentino Carlos Skliar, para incluir es necesario crear un pensamiento y una sensibilidad ligados a los que significa estar juntos, habitar juntos en la universidad.  Para este autor, “la inclusión tiene más que ver con una acogida, una bienvenida, un cierto modo de decir: “ésta es tu casa”, dar hospitalidad al otro, recibirlo…La inclusión como abertura y como apertura”3.

El camino hacia una universidad incluyente nos compromete a cada uno para poder realizar “pequeños gestos”, como dice Skliar, “a mirar sin juzgamiento ni condena previa, a mirar para posibilitar otras existencias diferentes de la nuestra, a saludar, dar la bienvenida, a preguntar, dar cauce, permitir, posibilitar, dejar hacer, sugerir, conversar, etc. Pensar la inclusión en términos de pequeños gestos más que de grandes hazañas”.

 

  1. López, A. (2013). Las instituciones de educación superior como espacios incluyentes. Revista Digital Universitaria, Universidad Nacional Autónoma de México, vol.14, No.12. Recuperado el 29 de abril 2015, de: http://www.revista.unam.mx/vol.14/num12/art51/
  2. Diccionario de la Real Academia Española. Recuperado el 29 de abril 2015 de: http://lema.rae.es/
  3. Skliar C. (2010). De la razón jurídica a la pasión ética: A propósito del informe mundial sobre el derecho a la educación de personas con discapacidad. Política y Sociedad, 2010, Vol. 47 Num. 1: 153-164. Recuperado el 30 de abril de 2015, de: http://www.um.es/discatif/documentos/PyS/10_Skliar.pdf

 

Erika Patricia Ciénega Valerio

Docente en la Lic, en Psicología en la Universidad Iberoamericana.

Coordinadora del área de Psicología en el Centro de Rehabilitación Infantil Teletón-Estado de México.

patycien@yahoo.com.mx

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