Estar bien Ibero

¿Mezclar bebidas me emborracha más?

Es frecuente que escuchemos en las fiestas o reuniones que alguien recomiende beber siempre lo mismo para que no se nos “cruce” y evitar que nos emborrachemos rápido o nos pongamos mal. También es frecuente ver que algunas personas prefieran comenzar la noche con bebidas de baja concentración de alcohol (p. ej. vino, pulque, cerveza,) para “abrir garganta” y ya después pasen a las bebidas “fuertes” (p. ej. Tequila, Whisky, Vodka, Brandy, Ron u otras), o evaden éstas últimas en ocasiones en las que “se la quieren llevar tranquila”.

Todas estas son ideas que circulan de manera normal entre nuestros amigos y familiares, lo que muchas veces hace que no nos preguntemos qué tan ciertas son y simplemente las hagamos parte de nuestra conducta cotidiana. Sin embargo, hay algunos elementos en los que es importante detenerse un momento para comprender qué pasa en realidad.

Tradicionalmente, las bebidas con alcohol se consumen en cantidades muy diferentes y cada bebida tiene un envase propio: por ejemplo, el tarro para la cerveza, las copas para los vinos, el vaso old fashioned para whisky o bebidas “en las rocas” y el caballito para el tequila; podemos notar que existe gran diferencia en sus tamaños. Dicha diferencia en la cantidad por trago se debe a que las bebidas suelen tener una concentración de alcohol diferente, por lo que servirlas en su recipiente y en la cantidad correspondientes, produce que todas contengan aproximadamente la misma cantidad de alcohol puro. A esto se le conoce como “Trago estándar”.

En nuestro país el trago estándar contiene aproximadamente 12g o 15ml de alcohol puro; es decir, cuando yo bebo una copa de vino, un caballito con tequila o un tarro con cerveza, estoy consumiendo aproximadamente la misma cantidad de alcohol.

Saber lo que es un trago estándar nos hace ver que no importa qué bebas al inicio de la fiesta o si cambiaste de bebida, terminarás mal si bebes demasiado y/o bebes muy rápido. La percepción de que las bebidas “fuertes” emborrachan más o se “cruzan” se da porque la gente suele consumirlas en “shots” o servirlas de manera excesiva (“muy cargadas”), lo que ocurre generalmente cuando ya se ha estado bebiendo con anterioridad.

Todo esto es cierto, pero existe la posibilidad de que haya quienes se sientan mal al consumir alguna bebida en particular; esto se debe a la sensibilidad de la persona hacia alguno o algunos de los componentes de las bebidas, que se derivan de la materia prima del producto. Consumirla les provocará un malestar que no debe confundirse con embriaguez. Lo que emborracha es el contenido de alcohol puro.

Podemos concluir diciendo que las bebidas no se cruzan, son nuestras formas de beber las que nos llevan a tener una borrachera. Para quienes decidan beber, podemos sugerirles que lo hagan de manera espaciada y moderada. Que contabilicen su consumo en término de tragos estándar para tener certeza de que están bebiendo con moderación. Entendiendo como un consumo moderado beber hasta tres tragos estándar en mujeres adultas sanas, y hasta cuatro en hombre adultos sanos, en 24 horas, dejando de beber al menos 2 días a la semana.

No olvidemos que la responsabilidad ante el consumo de bebidas con alcohol está en nosotros.

 

Lic. Esteban Nolla Hernández

Fundación de Investigaciones Sociales A.C.

enolla@fisac.org.mx

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