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Comportamientos compulsivos

Las compulsiones son comportamientos o actos mentales repetitivos que una persona realiza con urgencia para reducir la ansiedad que le provocan. Las compulsiones, por lo general, responden a una idea obsesiva, por lo que la mayor parte de estos comportamientos parecen carecer de sentido y aparentan ser exagerados.

Ideas invasivas

Las obsesiones son pensamientos o imágenes persistentes que causan ansiedad y/o sufrimiento intensos, además de que se experimentan como invasivos o inapropiados. La manera más común de contrarrestar o suprimir las imágenes, los pensamientos o los impulsos es mediante el intento de neutralizarlos con otro pensamiento – como al corear una misma canción por horas- o con una acción específica -como el evitar pisar  las rayitas de la banqueta.

A pesar de que quien recurre a comportamientos compulsivos para cancelar sus obsesiones reconoce que son irracionales, excesivas y disruptivas de su vida cotidiana: no los puede evitar.

Los comportamientos compulsivos más frecuentes tienen que ver con la limpieza, el tiempo y el dinero. Estos tres temas recuerdan batallas de poder infantiles en las que se expresa una tensión entre la obediencia propiciada por el  temor al castigo y una conducta desafiante ante el enojo por el sometimiento previo. ¿Quién no recuerda las negociaciones y luchas con los padres por robarle unos minutos más a la hora de dormir? ¿Y por obedecer los buenos modales en la mesa? ¡Hasta por evitar bañarse! Desafiar a la autoridad puede conducir a la culpa y al temor al castigo, por lo que estas luchas de poder se sedimentan en rasgos de carácter que invitan al orden, la puntualidad, la pulcritud y la responsabilidad.

Conductas inevitables

De lo anterior derivan los comportamientos compulsivos más frecuentes:

  • Bañarse minuciosamente.
  • Lavarse las manos muchas veces al día.
  • Limpiar de forma recurrente.
  • Ordenar según un equilibrio o simetría entre los objetos
  • Revisar que las puertas estén cerradas o que la estufa esté apagada
  • Contar los escalones
  • Constantemente manifestar las dudas y pedir confirmación de las respuestas
  • Leer varias veces algo para evitar errores
  • Rezar o repetir frases mágicas
  • Tocar madera
  • Seguir las “reglas de etiqueta” al pie de la letra

Los comportamientos compulsivos se acompañan por una tendencia a controlarse a sí mismo y a los demás. Además, se puede presentar cierta rigidez emocional; lo que se manifiesta por la falta de espontaneidad, el predominio del pensar sobre el sentir  y el rechazo hacia el mundo de las emociones.

Disfrutar lo cotidiano

La presencia de comportamientos compulsivos puede deteriorar de manera importante la calidad de vida de quien los padece, ya que además de disminuir la capacidad para disfrutar de los placeres cotidianos puede afectar en las relaciones interpersonales. Afortunadamente, en psicología existen varios enfoques terapéuticos que pueden ayudar a paliarlos.

 

 Mirella Abou Atme A.

mirella_aa@hotmail.com

 

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