Estar bien Ibero

¿Qué es y cómo me afecta?

¿De dónde viene?

El Alcohol etílico (etanol, CH3CH2OH) es una sustancia derivada de la descomposición de carbohidratos vegetales, producido a través de la fermentación de la levadura, azúcares y almidones. Se absorbe en el estómago y el intestino delgado, de ahí pasa al torrente sanguíneo.

¿Qué factores afectan en el consumo del alcohol?

Los efectos del alcohol varían en cada persona, estos dependen de:

  • Qué tanto alcohol se consume
  • Qué tan seguido
  • Edad
  • Estado de salud
  • Historia familiar

¿Qué efectos tiene en el cerebro?

El cerebro tiene muchos sistemas que se comunican entre sí mediante células nerviosas llamadas neuronas. Estas son las encargadas de transmitir señales eléctricas y químicas para que el cerebro mande esa información al resto del cuerpo. Entre cada neurona existen unos químicos llamados neurotransmisores que, dependiendo del tipo y cantidad, aumentan o disminuyen las respuestas en el cuerpo.

Tras la ingesta de alcohol, la liberación de dopamina (neurotransmisor encargado del placer y el movimiento) aumenta en algunas zonas del sistema nervioso central, especialmente en el núcleo accumbens (Sistema de recompensa y motivación).

Las zonas que se observan más afectadas son:

Cerebelo: Encargado de controlar la coordinación motora. El daño al cerebelo resulta en una pérdida de equilibrio y tropiezo, también puede afectar algunas funciones cognitivas como la memoria y las respuestas emocionales. La afectación a ésta área, se ve reflejada en movimientos involuntarios o dificultad para coordinar.

Sistema Límbico: Es el encargado de monitorear la memoria y la emoción.

Córtex Cerebral: Nuestras habilidades para pensar, planificar, comportarse apropiadamente, e interactuar socialmente provienen de esta región del cerebro. Así mismo, el córtex cerebral conecta al cerebro con el resto del sistema nervioso. Los cambios y daños a ésta área perjudican la capacidad de resolver problemas, recordar y aprender.

¿A qué otras áreas del cuerpo afecta?

El consumo del alcohol también puede ser drástico para varios sistemas del cuerpo humano, entre los se encuentran:

Sistema nervioso central
El alcohol produce en una primera etapa sensaciones de euforia y optimismo, aumento del tiempo de respuesta, aumento de la sociabilidad, descoordinación muscular, alteraciones de la visión, excitación psicomotriz y dependiendo de la dosis, pudiera llegar a causar depresión ó coma, además de una disminución de la temperatura.

Sistema nervioso periférico

Se comporta como un anestésico local.

Aparato cardiovascular

Aumenta la frecuencia cardiaca y altera la presión arterial. Cuando es ingerido en exceso, produce una disminución en la contractilidad cardíaca, lo que da como resultado una cardiopatía. Deprime el centro vasomotor a nivel central.

Aparato respiratorio

Según aumenta la dosis, se produce una baja actividad respiratoria.

Aparato digestivo

La ingesta de alcohol produce un aumento en la secreción de ácido clorhídrico y de gastrina. En dosis altas inhibe las funciones intestinales correctas.

Hígado

Puede desarrollase una cirrosis hepática (fase final de la hepatopatía alcohólica) consecuencia más frecuente del consumo crónico excesivo del alcohol. El riesgo aumenta conforme lo hace el consumo y la duración del mismo. Es una enfermedad inflamatoria aguda cuyo tratamiento en ocasiones requiere de  un trasplante.

Riñón

Provoca diuresis y la eliminación de ácido úrico.

Aparato genital y otros

Aumenta la libido en el varón, pero disminuye la potencia sexual. Además produce atrofia testicular. A nivel del útero, en dosis altas produce relajación.

Otros peligros: riesgo de cáncer, accidentes automovilísticos, comportamientos arriesgados, violencia, suicidio y homicidio.

Estadísticas

– A los 15 años de edad, aproximadamente el 35% de los adolescentes ha consumido por lo menos 1 bebida alcohólica.

– A los 18 años de edad, aproximadamente el 65% de los adolescentes ha consumido por lo menos 1 bebida alcohólica.

– En el 2014, 8.7 millones de personas entre 12-20 años de edad, reportaron que en el último mes habían consumido grandes cantidades de alcohol.

– En E.U.A se tiene registro que en el año 2011, aproximadamente 188,000 adolescentes menores a 21 años de edad, acudieron a una sala de emergencias por accidentes a causa de los efectos del alcohol.

– Investigaciones demuestran que las personas que comenzaron su ingesta de bebidas alcohólicas antes de los 15 años de edad, tienen 4 veces más de posibilidad de desarrollar una dependencia o problemas relacionas con su consumo alcohólico.

– Debido a que el cerebro humano se sigue desarrollando hasta los 20 años de edad, se ha demostrado que el alcohol puede interferir en este desarrollo. Potencialmente afecta la estructura cerebral y su funcionamiento.

 

Mtro. José Luis Zamudio

Terapeuta Familiar y Especialista en Adicciones

5950 4000 Ext 4873

jose.zamudio@ibero.mx

 

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