Estar bien Ibero

Me falta tiempo

El tiempo… ¿amigo o enemigo?

El éxito escolar radica, entre otros elementos, en llevar a cabo un trabajo sistemático y continuo a lo largo del curso y evitar el estudio masivo durante el periodo de exámenes. Esto último resulta contraproducente, ya que además de que el aprendizaje es poco eficaz, nos sentimos invadidos por un fuerte sentimiento de agobio.

El estudio es tan importante como satisfacer tus otras necesidades personales, el reto es de qué manera administras tu tiempo.

El tiempo de exámenes no es un tiempo para “aprender la asignatura”, como le sucede a muchos estudiantes; es un tiempo para repasar, reforzar los conocimientos, evaluar el propio aprendizaje y pensar serenamente en las estrategias para abordar el examen. Si logras racionalizar tu tiempo de estudio a lo largo del ciclo escolar, obtendrás no sólo buenos resultados sino que evitarás culparte por haber perdido el tiempo.

Estos principios pueden ayudarte:

1.- Reflexiona seriamente cómo estás utilizando tu tiempo de lunes a viernes. Considera actividades: académicas, diversiones, amigos, deporte, transporte, etc.
2.- Jerarquiza tus ocupaciones a partir de tus metas universitarias.
3.- Calendariza mensualmente tus compromisos escolares y personales (exámenes, entrega de trabajos, celebraciones familiares, verificación del automóvil, etc.)
4.- Planifica tu tiempo diariamente y cumple con lo programado. No seas rígido(a) pero trata de ajustarte lo más posible.
Identifica los momentos óptimos para las diferentes actividades académicas, las que requieren de un estudio profundo, las que implican ejercitación, las de búsqueda de información, etc.
5.- Empieza el tiempo de estudio con lo que te resulte más difícil, estar fresco y con la mente despierta ayuda a asimilar mejor.
6.- Reparte el tiempo de estudio en períodos continuos no mayores de hora y media y date un pequeño descanso de 10 minutos entre cada periodo.
7.- Duerme como mínimo siete horas diarias para abordar el día siguiente descansado(a), procura no pasarte de la medianoche para ir a dormir.
8.- Evita dejar para los últimos momentos estudiar lo que no conseguiste aprender durante muchos días, esto NO Funciona.
9.- Evalúa sistemáticamente la utilización de tu tiempo, identifica los tiempos que no te están funcionando, pregúntate POR QUÉ y CORRIGE.

Si lo que más trabajo te cuesta es cumplir con el tiempo de estudio programado, no te lamentes, mejor examina si algo de esto te sucede:

– Estás poco motivado hacia tu carrera
– Crees que tus habilidades específicas son limitadas para las exigencias de la carrera
– Tus pre-requisitos escolares son insuficientes
– Tu autoconcepto académico es pobre y por lo tanto consideras difícil alcanzar tus metas
– Te auto exiges demasiado
– La relación con tu profesor (a) te resulta difícil
– Te sientes incómodo con tus compañeros
– Algún problema personal o familiar te abruma, etc.

RECUERDA:
“El tiempo que se va no vuelve”

Si descartas lo anterior, entonces:

– Visualiza la escena de la entrega de tu buena calificación
– Fíjate una recompensa cada vez que logres cumplir con el horario de estudio establecido
– No te lamentes de tus fracasos, aprende de tus errores y reconoce tus progresos diarios
– Emprende el estudio sin miedo
– Confía en ti mismo
– Estudia productivamente en grupo
– Cuelga en tu habitación recordatorios de tus pendientes escolares
– Encuentra el lugar más cómodo para estudiar

 

Mtra. Georgina Tepale 

Coordinadora General del Centro de Atención Estudiantil Universitario

georgina.tepale@ibero.mx

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